El mecanizado con arranque de viruta es un método de producción utilizado en el procesamiento de metales y otros materiales. Este método se emplea generalmente para dar forma y mecanizar piezas metálicas, y genera virutas de metal. El mecanizado con arranque de viruta incluye diversos subprocesos y suele abarcar operaciones como el torneado, el fresado, el taladrado y el rectificado.


El torneado es un proceso en el que un material se hace girar sobre un eje en un torno, lo que permite que una herramienta de corte le dé forma. Este método se utiliza habitualmente en la fabricación de piezas cilíndricas.
El fresado consiste en el movimiento de una herramienta de corte giratoria sobre un material, fijada a una mesa, con el fin de crear la forma deseada. Este método se utiliza habitualmente en la producción de superficies planas, ranuras y formas complejas.
El proceso de taladrado se utiliza para perforar agujeros en el material. En el proceso de taladrado, se suelen utilizar brocas giratorias para perforar agujeros en el material.
El esmerilado se utiliza para alisar, pulir o dar forma a la superficie del material dentro de una tolerancia determinada. El proceso de esmerilado suele desempeñar un papel importante en la fabricación de piezas de precisión y en la mejora de la calidad de la superficie.